La embajadora Heather Hodges fue enviada a Ecuador en 2008 por el entonces Presidente George W. Bush. Anteriormente, tuvo una gestión exitosa como embajadora en Moldavia, país socialista que antes formaba parte de la Unión Soviética. En Moldavia dejó sembrada la pista para una “revolución de colores” que ocurrió, sin éxito, en abril 2009 contra la mayoría elegida del partido comunista en el parlamento.
Hodges estuvo frente a la Oficina de Asuntos Cubanos, como Subdirectora en 1991, división del Departamento de Estado que se dedica a promover la desestabilización en Cuba. Dos años después, fue enviada a Nicaragua, para consolidar la gestión de Violeta Chamorro, presidenta seleccionada por Estados Unidos luego de la guerra sucia contra el gobierno Sandista que logró su salida del poder en 1989.
Cuando Bush la envió a Ecuador, era con la intención de sembrar la desestabilización contra Correa, en caso de que el presidente ecuatoriano se negaba a subordinarse a la agenda de Washington. Hodges logró incrementar el presupuesto de la USAID y NED para organizaciones sociales y grupos políticos que promueven los intereses de Estados Unidos, incluso en el sector indígena.
Frente a la reelección del Presidente Correa en 2009, basada en la nueva constitución aprobada en 2008 por una mayoría contundente de ecuatorianos y ecuatorianas, la embajada comenzó a fomentar la desestabilización.
- Detrás del Golpe en Ecuador - Eva Golinger
Comentario
Detrás del Golpe en Ecuador
Latinoamerica & el Internet
Indicadores del Banco Mundial señalan un crecimiento rápido de el número de personas conectadas al Internet al Latinoamerica. Aunque el desarrollo es notable, en esta visualización se puede observar que ninguno en ninguno de los países el índice de personas conectadas al Internet sobrepasa el 50 de cada 100. También es notable que hay una gran variación entre los países: de Uruguay con 40.2% a Nicaragua con 3.3%.
El caso del Ecuador es interesante. Desde el 2006 al 2008, los últimos dos años que existen datos, se han casi cuadruplicado los subscriptores, de 7.4% al 28.8%. Seis años atrás, en el 2004, el Ecuador estaba entre los países menos conectados, justo debajo de Haití, y muy alejado del líder: Chile. En el 2008 el Ecuador no se encuentra entre los lideres, pero esta alcanzándolos.
Tecnología Ecuatoriana
un chip de 32 megabytes, en el que se almacena información que solo podrá ser observada por medio de un microscopio.
Falta de respeto a los ciudadanos en el Registro Civil, Hoy, Mayo 28, 2010
El Hoy ya ni intenta verificar sus fuentes. Deberíamos patentar esta tecnología de leer chips por microscopio.
Grecia, el Euro, Ecuador & el Dólar
Coincidencialmente los griegos proclamaron su independencia de los turcos, el mismo año – 1822 – cuando nosotros lo hicimos de los españoles, pero desde entonces la trayectoria fue del todo borrascosa
- Patricio Quevedo Terán, El Comercio.
Patricio Quevedo escribe sobre la desafortunada situación en Grecia. Además de compartir el año de independencia, existe otro paralelo: Grecia adopto el Euro en enero del 2001, una moneda que no esta totalmente bajo su control. Al igual que el Ecuador, Grecia ha sacrificado poder de control sobre políticas monetarias a favor de mantener una moneda estable. El Euro ha tenido un efecto variado en la economía de Grecia, y expertos, nacionales e internacionales, no terminan de decidir si el cambio ha sido beneficioso para Grecia o la Eurozona.
Al igual que el Ecuador, los precios se dispararon inicialmente pero se estabilizaron pronto. Se estabilizaron también la inflación y los intereses al credito. El asalariado – todo aquel que mantuvo su trabajo – vió su poder adquisitivo aumentar ligeramente. Sin embargo, la comparación termina aquí. A diferencia de Grecia, el Ecuador no tiene ningún método formal o informal de influenciar en la administración de la moneda. El dólar no refleja la magnitud, crecimiento ni actividad a la economía del Ecuador. Factores que sobre todo afectan a la producción nacional y sus posibles mercados en el extranjero.
La adopción del Euro en Grecia fue bajo un escrutinio de su política fiscal y sistema de regulación de la banca. El Euro entro a Grecia paulatinamente y bajo condiciones específicas para que evitar la fuga masiva de capital tanto en el sector privado como en el sistema financiero. Tal vez el sector en que esta transición falló fue en un sistema para controlar el gasto fiscal, cuyas consecuencias se evidenciaron estos últimos días. Y parece ser que este es una falencia que tiene más que ver con la falta de control de evasión de impuestos.
La situación en el Ecuador fue muy distinta, y este es el problema principal. Se adoptó el dólar como medida parche para tratar de, en desesperación, superar una hipotética crisis de hiperinflación. Es más, se lo adopto sobre un sistema financiero corrupto e irresponsable, un sistema que ha sido sistemáticamente de-reglamentado y que se solo se sirve a si mismo. Se ganó algo de estabilidad? Si. Pero a que costo? La inflación de precios no se compara con los Estados Unidos ni con nuestros paises vecinos. El crédito para la producción es inexistente, y el crédito de consumo se lo concede a intereses exorbitantes. Si antes había poco incentivo para mantener capitales localmente, ahora no hay ninguno.
El Argumento por el Reformismo
El ambiente político del Ecuador durante la actual presidencia de Rafael Correa podría ser caracterizada como una visceral bronca entre ñaños. Tanto el movimiento gobiernista como la desasociada oposición chillan y patalean por el mas minuto movimiento del otro. En su gran mayoría, los berrinches tienen motivos legítimos. La falta de fiscalización en el actual gobierno ha sido lamentable – mas no extraordinaria, y la intransigencia de la oposición en su resistencia en considerar cualquier proyecto del gobierno ha sido muy perjudicial. La magnitud, sin embargo, de estos berrinches ha sido totalmente exagerada. Adicionalmente, la quisquillosa manera en que los medios se han comportado ante el conflicto solo ha servido para exacerbar la situación.
Mi sospecha es que el problema no es nuevo, sino tal vez se ha hecho evidente por el momento ideológico que ha gozado el discurso revolucionario de este gobierno. La figura mítica de la dura mano del dictador benevolente, caudillo, revolucionario líder que cambiaría radicalmente el país, ha dominado el vernáculo político nacional desde el nacimiento de la república. Garcia Moreno y Alfaro, Febrescordero y Correa, todos han hecho gran uso de esta ficción para su ventaja. El caudillo nacional ha sido bienvenido como el salvador de la patria. Incrustado en el concepto del líder está también el cambio radical que garantizaría el éxito inmediato del país. Así el aspirante a caudillo ha anunciado la venida de su propia revolución, completa con ideologías, aliados y enemigos. Es un mensaje muy poderoso, que resuena con el pueblo y gana elecciones una y otra vez.
No obstante, mas allá de la desaparición de la pobreza y el desarrollo económico, los términos de ese éxito no están definidos en esta fantasía. Evidentemente, existe un obstáculo en la falta de definición, aunque el querer o creer en una sociedad menos pobre, mas justa o desarrollada es apreciable. La utopía ofrece solo un destino, aunque bastante vago, pero no un sendero que seguir. Hay un considerable salto que se debe dar, desde el arribo del caudillo hasta añorada patria renovada. De hecho, el defecto de la fantasía tiene que ver mas con este salto.
Al revolver el discurso en torno de la revolución despreciamos cualquier desarrollo que si se ha logrado. Adicionalmente, asuntos del estado son enmarcados en términos absolutistas. Así el gobierno se maneja en términos duales. Proposiciones nuevas se juzgan en el contexto polarizado de lo bueno en contra de lo perverso. En estos términos también juzgamos a nuestros servidores públicos: aliados a la revolución u oposición.
Por otra parte, este absolutismo nos permite externalizar todos los problemas de la sociedad en la desgracia o éxito de la revolución vigente. Toda responsabilidad personal o comunitaria esta absuelta. Si en un momento estamos de acuerdo con la revolución, perdonamos sus transgresiones. Nos victimizamos si la aborrecemos. De todas maneras, luego de ratificar o despreciarla, nuestra obligación hacia la democracia ha concluido.
Un ejemplo es la ley de comunicación. Es evidente que los medios y la oposición estan en contra de la ley como esta conformada en este momento. Sin embargo, desde la alusión inicial del gobierno de su intención de reformar la ley que rige los medios de comunicación, estos hecharon un grito al cielo. La oposición aludió a la libertad de expresión, el libre mercado, y la persecución política. No obstante, es innegable que ley vigente no es ejecutable. La reforma es necesaria. Al negarse a negociar, los medios, se pusieron entre la espada y la pared. La ley actual tiene reglas anticuadas o no ejecutables, que son más peligrosas para que la prensa pueda conducir un discurso saludable. Pero al calificar los motivos del gobierno como perversos, y ponerse en una posición de víctimas, renunciaron a su derecho a contribuir en el futuro de la ley. Indudablemente, la defectuosa proposición de ley del bloque del gobierno va a ser forzada por la asamblea. Si la actitud de la oposición desde el principio hubiese sido de colaboración, en vez de deslegitimación, las negociaciones habrían producido un proyecto más centrista, simple, y en su proceso menos gritos y lloros.
Reemplazar los tambores de revolución por un espíritu de reforma es esencial para el progreso del país. Como sociedad debemos reconocer no solo nuestros objetivos sino el camino para obtenerlos. Debemos ser escépticos de quien ofrece el oro y el moro. También debemos saber negociar, discutir, y hacer compromisos. Es indiscutible que ideologías intransigentes que no se prestan al pragmatismo, el cuestionamiento y la discusión son caducas y debemos dejarlas de lado. Un ambiente de reforma no solo asegura el cambio paulatino y seguro, sino promueve la estabilidad y confianza en nuestras instituciones.
Amenaza a la Democracia
The Honduran coup was a threat to democracy in the entire region, as it encouraged other rightwing militaries and their allies to think that they might drag Latin America back to the days when the local elite, with Washington’s help, could overturn the will of the electorate. An organisation without the US and Canada will be more capable of defending democracy, as well as economic and social progress in the region when it is under attack.
via Latin America’s path to independence | Mark Weisbrot | Comment is free | guardian.co.uk.
Mark Weisbrot de el periódico Ingles The Guardian presenta un análisis positivo sobre el nuevo grupo de países latinoamericanos y caribeños formado la semana pasada en Cancún. Algunos puntos interesantes:
- La falta de visión y tacto de Washington durante el episodio de Honduras probablemente fue un importante contribuyente a la formación del grupo. La región parece haber tomado el primer hacia el mutuo apoyo y respaldo de la democracia. La exclusion de los Estados Unidos y Canada no solo es una reaccion a las malas experiencias del pasado, sino un reconocimiento de que sus intereses son distintos. La formacion del bloque latino-caribeño permitirá a la región abogar por sus propios intereses a escala mundial.
- Es muy fácil ridiculizar en el discurso publico esfuerzos similares como el ALBA, cuando se tiene a voceros como Chavez. Es mas difícil deslegitimizar una institución con una amplia diversidad politica. El nuevo bloque es apoyado por gobiernos de la variedad de espectros ideologicos presentes actualmente en latinoamerica y el caribe.
El Espejismo de la Dolarización
Lo que si ha habido es un espejismo entorno a la dolarización. Los dolarizadores, aupados por la gran prensa, se encargaron de vincular el proceso de recuperación con la imposición de este sistema monetario, tanto como de vincular el caos vivido durante el periodo de crisis con la moneda nacional, el sucre.
via Hugo Jácome, El Telégrafo | El espejismo de la dolarización.
La falta de investigación y análisis sobre los efectos reales de la dolarización en el Ecuador nos dejan con un gran vacío en el discurso publico. Opiniones como la de Hugo Jácome reflejan lo que para muchos es una experiencia anecdótica. Resulta a veces curioso entender como los sectores que se vieron afectados por la transición al dolar han mantenido lazos políticos con los sectores beneficiados. El diario El Comercio indica que las importaciones se han cuadriplicado en los últimos diez años y balanza comercial queda casi exclusivamente en rojo. La dolarización, de hecho, nos convirtió en una economía dependiente del consumo de productos importados y extermino la producción nacional. Sin embargo, el sector industrial misteriosamente ha defendido la dolarización, citando estabilidad política (9 presidentes en 10 años) y facilidades económicas (la inflación se tardo 3 años en bajar del 10%).
¿Cuál es la vulnerabilidad de una economía que se mueve unicamente por el consumo, no produce nada, y es absolutamente dependiente de una moneda extranjera? ¿Cuál es el riesgo para el Ecuador depender del Dolar, moneda de un país al que el Ecuador no le representa ni un uno por-ciento de su economía? Estas son preguntas que se deberían haber investigado antes de implementar esta medida económica tan importante, y que se debería preguntar cada año que pasa y revisamos los costos de mantenerla.
¿Guerra mediática o libertad de expresión?
En los últimos meses los ecuatorianos hemos sido testigos de un conflicto entre el gobierno y los medios. Ambas partes se han envuelto en un argumento de caracterizaciones exageradas y estereotípicas: el gobierno sostiene que es víctima de una guerra mediática que lo ataca sistemáticamente y asegura que por eso debe ser controlada; los medios, por su parte, acusan al gobierno de querer limitar la libertad de expresión y de no soportar criticismo alguno. Ambas partes se han puesto contra la pared en un conflicto que no es apropiado ni benéfico para ninguno. De ninguna manera es mi propósito aquí defender los ataques frontales del gobierno a los medios. Lo que sí pretendo es hacer una crítica real a la condición del periodismo ecuatoriano. Read More